SII

Intestino irritable, colon irritable, SII… hay muchas maneras de llamarlo, ¿pero qué es esto?

Según la Wikipedia,

El intestino irritable es un grupo de síntomas digestivos, que incluyen dolor o molestias abdominales, acompañados de una modificación en la frecuencia o en la consistencia de las deposiciones.

Las causas no se conocen, por lo que su tratamiento es muy difícil, o directamente imposible. Lo que a una persona le puede venir bien a otra no le hace nada.

Existen principalmente dos clases de SII, el SII-D y el SII-E , diarrea y estreñimiento, crónico. En mi caso sufro de SII-D.

El diagnóstico se efectúa por descarte, es decir, si no saben lo que te pasa es SII.
Esto hace que, depende la suerte que tengas en la elección de tu médico, muchas veces te lo diagnostiquen sin tener ni idea.
Ahora es algo habitual, pero en mi caso hasta pasados los 30 no se les ocurrió mirar si era celíaco y llevo de médicos toda la vida. La prueba salió negativa, como todas, pero podría haber sido…..

Realmente no sé cuándo empecé, no lo recuerdo, tengo la impresión de llevar toda la vida así.
Con los años he adquirido ciertas habilidades “sociales” para minimizar mi problema, básicamente he reducido drásticamente cualquier tipo de relación fuera de mi círculo más cercano, léase mujer e hijo.

Ahora se conocen más cosas sobre este trastorno, o se tiene más cuidado con lo que se dice a los niños. Antes los médicos se limitaban a decirte:

“No tiene nada, es cosa de nervios”

Así que encima de estar jodido te crean un sentimiento de culpa terrible, sumado a que este tipo de cosas suele dar vergüenza… ya tenemos todos los ingredientes para formar a un niño inseguro y con un montón de miedos.
¿ Conocéis la expresión “cagarse de miedo”?
Pues eso, literal.
Pero, ¿miedo a qué? pues precisamente a eso, a cagarse.
La pescadilla que se muerde la cola, un círculo vicioso, un miedo que se retroalimenta, UNA PUTADA.

Como digo, con los años (41 ya), vas aprendiendo y vas perdiendo la vergüenza, o deja de importarte tanto lo que piensen los demás.
Hasta cuento “mi problema” en un blog que cualquiera puede leerlo.
Y creo que es algo positivo, ya que dejas de ser el “raro”, el “antisocial”, el “borde” y la gente empieza a entenderte al menos un poquito, aunque enseguida se les olvida y no es sencillo estar recordándolo en cada momento así que es muy fácil volver a caer en el “raro”.

He probado de todo, medicación, psicoterapia, alimentación… y nada.
Hay algo por ahí dentro que no funciona como debería. Y además hay que sumar el componente psicológico, son muchos años sufriendo este trastorno, muchas experiencias desagradables, muchos malos ratos, así que es normal que lo psicológico también afecte.
Pero eso no quiere decir que sean los “nervios”, que también, si no que cualquier situación de “peligro” se traduce en estrés. Y mi cuerpo libera ese estrés de esa manera.

Lo que para otras personas no supone ningún problema, incluso puede ser agradable, dar un paseo por el monte, ir a la playa, montarse en un autobús, llevar a tu hijo al colegio…. para mi se convierte en una auténtica odisea.
He llegado a desarrollar una especie de sentido arácnido (así lo llamó yo), gracias al cual sé en cada momento donde está el WC más cercano.
Lo hago de forma inconsciente, pero lo hago, cuando llegó a un sitio nuevo, cuando paseo por una ciudad nueva, mi sentido arácnido se activa y enseguida busca una salida. Es como andar sobre la cuerda floja pero con red.

Para nosotros viajar en autocaravana ha sido una liberación, puedo ir a cualquier sitio “sin preocuparme”. Y en caso de ponerme malo me quedo en la autocaravana e Idoia y Ekaitz pueden salir a dar un paseo o a jugar. Aunque la cabeza es muy cabrona y siempre tiene que buscar nuevos peligros ¿y si hay un atasco? ¿y si me da ahora y no tengo dónde parar? ¿y si…?
Es una lucha constante contra uno mismo.